La mayoría de los adultos debe considerar un conjunto básico de documentos. Los detalles dependen de la familia, los bienes, la salud y los objetivos, por lo que cada plan debe prepararse y coordinarse individualmente.
La base de un plan completo
- Última voluntad y testamentoNombra beneficiarios y un representante personal, y puede nominar tutores para hijos menores. El testamento dirige la sucesión judicial; por sí solo no la evita.
- Fideicomiso revocable, cuando correspondaPuede permitir la administración durante una incapacidad y que los bienes debidamente transferidos pasen sin sucesión judicial. Debe coordinarse con la titularidad de los bienes.
- Poder legal duraderoAutoriza a una persona de confianza a manejar asuntos financieros y legales durante su vida, incluso si luego usted no puede actuar.
- Designación de representante para la atención médica y autorización HIPAAIdentifica quién puede tomar decisiones médicas y recibir información médica protegida cuando sea necesario.
- Declaración de voluntad anticipadaExpresa sus deseos sobre tratamientos para prolongar la vida si tiene una condición que califica y no puede comunicarse.
- Declaraciones de tutor prenombradoLa planificación de un tutor prenombrado no se limita a su propia posible incapacidad. Un adulto puede indicar a quién el tribunal debería —o no debería— nombrar si más adelante se necesita una tutela, y los padres pueden nombrar por separado a un tutor prenombrado para sus hijos menores si ningún padre puede ejercer. Estas declaraciones orientan al tribunal, que conserva el deber de actuar según el interés superior de la persona o del menor.
- Escritura Lady Bird (escritura de patrimonio vitalicio mejorada), cuando correspondaPermite que el propietario mantenga el control durante su vida —incluso la facultad de vender, hipotecar o cambiar a los beneficiarios futuros— y dispone que la propiedad pase a los beneficiarios nombrados al fallecer. Si se redacta y registra correctamente, con frecuencia puede transferir esa propiedad fuera de la sucesión judicial, pero debe coordinarse con las normas sobre vivienda familiar, derechos del cónyuge, título, impuestos y beneficios públicos.
Cómo la planificación puede ayudar a evitar el tribunal
Evitar la sucesión judicial requiere más que firmar documentos. La transferencia de bienes al fideicomiso, las designaciones de beneficiarios, las cuentas pagaderas o transferibles al fallecer y la titularidad de la propiedad deben funcionar juntas. Un plan coordinado puede mantener muchos bienes fuera de la sucesión y reducir la incertidumbre que provoca disputas.
La planificación también trata la incapacidad.
La autoridad financiera y médica clara puede permitir que personas de confianza ayuden sin una tutela disputada. Ningún documento evita todos los conflictos, pero una redacción y coordinación cuidadosas facilitan el cumplimiento de sus intenciones.
Los planes deben crecer con las familias
Matrimonios, divorcios, nacimientos, fallecimientos, mudanzas y cambios en bienes o personas de confianza pueden afectar un plan. Una revisión periódica ayuda a confirmar que los documentos, beneficiarios y titularidad aún coincidan con sus deseos.
